• Una frase hoy

    "Si yo me hubiera dedicado a la política. ¡oh atenienses!, hubiera perecido hace mucho tiempo y no hubiese hecho ningún bien ni a vosotros ni a mí mismo"
    Sócrates.

  • Derechos Humanos

  • Filosofía

  • Medio Ambiente

  • “Las Camataguas de Salazar”

  • Archivos

  • Meta

  • http://www.wikio.es

  •   Tweet

LEYES INCONSTITUCIONALES


Por Jonathan Planchart 

Análisis Jurídico de algunas leyes consideradas inconstitucionales en Venezuela, sus efectos y repercusiones 

 ¿Cuál es el fin de una Constitución? ¿Es la Constitución la “Ley de leyes”, la “madre de todas las leyes”, la médula del ordenamiento jurídico de los estados? ¿O es un simple enunciado de buenas intenciones?

Cuando estudiaba derecho, entre los años 1.999 a 2.004, año en que me recibí de abogado en la principal casa de estudios de Venezuela, estudiamos en primer año, quizá en un momento en que el estudiante aún no comprende ciertas particularidades del Derecho, una materia importantísima: Derecho Constitucional.

Esta materia es mucho más que el Derecho de la Constitución, va más allá, intenta explicar el curso del constitucionalismo como base de los estados republicanos modernos, desde sus inicios hasta llegar a esa suerte de Carta Fundamental o Pacto de Convivencia, también llamada Carta Magna que a la postre conocemos como Constitución en contraposición al estado de naturaleza o “estado salvaje”, sociedad predecesora a la regida por la Constitución.

Constituciones hay de diversos tipos, escritas como en Venezuela, Estados Unidos, España y la mayoría de los países de América, y consuetudinarias o no escritas  en ninguna norma, como ocurre en el Reino Unido; las hay programáticas o progresistas, etc; sin embargo, hay algo común a todas las constituciones, en ellas se establece el proceso de formación de leyes, y por lo general se entiende tácitamente que “ninguna ley puede ser contraria a la Constitución”. Además, la Constitución, como pacto de convivencia fundamental (y fundacional) de los Estados, establece las reglas de juego entre éste y sus ciudadanos; por ello, para preservar la paz social, es fundamental que todos actores que hacen vida en una nación la reconozcan y respeten por igual, y por ser de su principal interés, al estado y especialmente al Jefe de Estado, le corresponde respetar y hacer respetar y cumplir la Constitución.

Ahora bien, ¿Qué ocurre cuando un estado, se propone violar sistemáticamente su propia Constitución? ¿Y qué ocurre si algún estado sanciona leyes abiertamente inconstitucionales tanto por razones de fondo como de forma y de procedimiento? ¿Una ley inconstitucional tiene validez? ¿Tiene vida jurídica la ley inconstitucional?

Sobre estos puntos, hay diversas posturas.

En primer lugar, un estado que viola sistemáticamente su propia Constitución se mete en problemas, puesto que afecta la paz social.

En segundo lugar, un estado no debe bajo ningún concepto promulgar leyes inconstitucionales. La ley inconstitucional, si bien puede tener validez formal por haber recorrido todos los pasos establecidos para su sanción, debe reputarse nula de nulidad absoluta. Una ley que sea contraria a la Constitución no puede tener validez jurídica alguna. El problema es, ¿A quién le corresponde decidir si una ley es o no inconstitucional? He aquí el problema.

Antes de entrar al fondo del asunto, pongamos el siguiente ejemplo: ¿Puede un ingeniero construir un edificio sin pilares, bases o columnas? Un ingeniero responderá: Tal vez sí, pero con seguridad, si voy a levantar un edificio con pura pared y bloque, tarde o temprano se derrumbará, por carecer de bases, pilares o columnas que lo sostengan. Pues bien, a efectos del ordenamiento jurídico, los bloques y las paredes son las leyes y los reglamentos, y la base  de los mismos lo constituiría la Constitución, que en última instancia es el pilar donde se soportan las demás leyes.

Los estados que se ponen a edificar  ordenamientos jurídicos sin tomar en cuenta la Constitución por lo general terminan mal, se derrumban. Es cuestión de tiempo para que los bloques sin pilares del entramado jurídico inconstitucional colapse, y con él, el estado que lo produjo.

Ahora bien, todos los ciudadanos de un país están en la obligación de acatar sus leyes. ¿Pero también están obligados a acatar una ley o norma inconstitucional? Desde mi punto de vista no. Sin embargo, para evitar el relajo (alguien puede decir que la ley que yo considero inconstitucional diga lo contrario) existe un mecanismo que por lo general también lo prevé la propia Constitución: El control difuso y el control concentrado.

El control difuso de la constitucionalidad, es la potestad que tienen todos los jueces de la república para determinar si tal o cual ley o norma son inconstitucionales y desaplicarla o aplicar la normativa constitucional. En este caso, no habría mayor problema, puesto que el juez tiene la autoridad para no aplicar la normativa que considere inconstitucional bastando tan solo su criterio de abogado y juez como tal. ¿Pero qué ocurre si en ese estado no hay una efectiva separación de poderes y estos, tanto el Legislativo como el Judicial están atados a los designios del todopoderoso Poder Ejecutivo y si para más señas el caso es político? Pues, que seguramente para no perder su cargo, más aún si es un juez provisorio,  se hará de la vista gorda y tal vez muy a su pesar se verá obligado a violar también la Constitución y aplicar la norma o ley inconstitucional, lo cual no soluciona el problema.

Pero está también el control concentrado, que es la facultad que tienen los magistrados de la Sala Constitucional del Alto Tribunal para derogar la norma inconstitucional y dejarla sin efecto. ¿Pero qué ocurre si el Alto Tribunal actúa como un apéndice del Ejecutivo? Pues que si el derogar esa norma inconstitucional afectase los intereses del Gobierno, seguramente se inhibirá de hacerlo y la norma o ley inconstitucional seguirá formando parte el ordenamiento jurídico del estado en cuestión.

En este punto, el juego está trancado, puesto que el órgano competente para ejercer el control de la constitucionalidad de las leyes, como es el Poder Judicial, se encuentra secuestrado por el Ejecutivo.

Entonces nos vemos en el grave problema de un estado que, al sancionar leyes o normativas abiertamente inconstitucionales, puede hacer “con total legalidad” exabruptos tales como legislar en materia penal por vía habilitante, conceder leyes habilitantes al ejecutivo por períodos de tiempo exagerados y fuera de todo control parlamentario, decretar leyes que alteran la división política del estado, cambiar los símbolos patrios sin ninguna discreción ni consulta, validar leyes en contra de postulados constitucionales como la garantía a la libertad de expresión, a la propiedad privada, al debido proceso y un largo etcétera, como es el caso de cierto país conocido por sus reinas de belleza y su condición de privilegiado productor de petróleo ubicado al Norte de Suramérica.

El caso es que las leyes no pueden redactarse y mucho menos promulgarse en contra de la Constitución.

Venezuela es el típico ejemplo: Desde el arribo al poder de la “revolución bolivariana”, se han producido una serie de leyes en abierta contradicción con los principios y postulados constitucionales, leyes estas que han creado incertidumbre económica, social y política, ocasionando, entre otras cosas, inseguridad personal y jurídica, conflictividad social al punto de haber tenido una suerte de rebelión civil por partida doble en el año 2.002, que llevó incluso a la separación del cargo por unas horas del Presidente de la República y un Paro Petrolero que hizo estragos en la economía nacional; la mecha que encendió estos conflictos políticos, sociales y económicos fue la aprobación de una serie de decretos leyes aprobados de manera inconsulta por una ley habilitante concedida al Ejecutivo Nacional, que precedió esos días de turbulencia social.

¿Qué se puede esperar ahora que se han dictado una serie de normativas inconstitucionales otorgadas en la última habilitante? ¿Normativas estas que dibujan otro estado distinto al previsto en la Constitución? Sin duda, de aplicarse, la respuesta será más conflictividad social.

Desde mi punto de vista cuando estamos en presencia de leyes inconstitucionales, no hay que acatarlas y punto, puesto que el acatamiento de una ley o normativa inconstitucional constituye una violación flagrante a la Constitución.

Tarde o temprano los estados que construyen sus ordenamientos jurídicos sobre leyes inconstitucionales, terminarán derrumbándose cual castillos de naipes. Solo es cuestión de tiempo.

Para finalizar, traigo a colación algunos artículos pertinentes de la vigente Constitución venezolana de 1.999. El que tenga ojos que lea (y también que interprete):

Artículo 7. La Constitución es la norma suprema y el fundamento del ordenamiento jurídico. Todas las personas y los órganos que ejercen el Poder Público están sujetos a esta Constitución.

Artículo 131. Toda persona tiene el deber de cumplir y acatar esta Constitución, las leyes y los demás actos que en ejercicio de sus funciones dicten los órganos del Poder Público.

Artículo 138. Toda autoridad usurpada es ineficaz y sus actos son nulos.

Artículo 139. El ejercicio del Poder Público acarrea responsabilidad individual por abuso o desviación de poder o por violación de esta Constitución o de la ley.

Artículo 334. Todos los jueces o juezas de la República, en el ámbito de sus competencias y conforme a lo previsto en esta Constitución y en la ley, están en la obligación de asegurar la integridad de esta Constitución.

En caso de incompatibilidad entre esta Constitución y una ley u otra norma jurídica, se aplicarán las disposiciones constitucionales, correspondiendo a los tribunales en cualquier causa, aún de oficio, decidir lo conducente.

jonathanplanchart@dialogopolitico.net

About these ads

Una respuesta

  1. Interesante artículo, Espero que este 7 de Octubre muchos Venezolanos despierten de ese letargo contagiado por un mandatario ambivalente.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 30 seguidores

%d personas les gusta esto: